Mitología | Islas Misteriosas [Terrenos Míticos 2]

lost-portal-bannerCuando un náufrago llega a una isla, descontando que no tenga graves traumas físicos o mentales por el accidente que sea, que sepa y pueda proveerse de agua y comida, que tenga material para dar aviso desde lejos, y que no lo den por ahogado y lo estén buscando, puede estar seguro de que más tarde o más temprano lo van a encontrar, porque usualmente las islas no tienen cosas extrañas que dificulten la localización (ejemplo, la isla de la serie “Lost”) o no se mueven de lugar, como no sea una erupción volcánica que las hunda. No obstante, toda la vida mítica se ha hablado de islas, como si al estar separadas del continente, lo misterioso y lo sobrenatural puedan campar a sus anchas.

Yambuduipa
Yambuduipa

En la historia podemos encontrar varias historias sobre islas, siempre relacionándolas con lo mágico y/o ultraterreno. Ya en los mitos griegos tenemos la historia de Ulises y la isla de Circe, una hechicera que convertía a los hombres en animales (¡peligro, hombres, una mujer con poder solo hace cosas malas!), la isla del dios Eolo, y Ogigia, la isla donde la ninfa Calipso lo retuvo nueve años a instancias del dios Poseidón. Los griegos también contaban con las Islas Afortunadas, una especie de paraíso terrenal ubicado en algún punto inaccesible del Atlántico a donde iban a parar los héroes y las almas virtuosas. Idéntico papel cumple la isla de Baralku en la mitología de la cultura yolngu en Australia; para ellos, esa isla queda en los límites del mundo y es regida por la diosa Barnumbir, que guía las almas desde un cómodo árbol maravilloso al cual está atada. Para las creencias hindúes representadas en los Puranas, un género de literatura antiguo, el mundo está dividido en siete islas concéntricas separadas a su vez por siete océanos concéntricos; la isla donde vive la gente ordinaria vendría a llamarse Yambuduipa.

map_av1_bw_lg-590x421Cabalgando entre la realidad y la ficción, tenemos la isla de Avalon, presente en las tradiciones celtas y en las historias del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. Según las leyendas, allí era tierra de hadas, siendo una de ellas la llamada Morgana, la que luego se adaptó como hermana del mago Merlin y hermanastra de Arturo. Avalon no era el paraíso terrenal, pero cerca estaba, no estaban las almas de los muertos, sino que allí las heridas se curaban y se era inmortal todo el tiempo que uno viviese allí. Recuerda a esos casos curiosos de personas que dicen que estuvieron con hadas unos minutos, cosa bastante discutible, primero, porque hasta que se demuestre lo contrario de forma científica, las hadas no existen, y segundo, esas personas por lo general no están con las “hadas” o el fenómeno que sea unos minutos, sino unos cuantos años, y parece que el tiempo no ha pasado para ellas. Como sea; el escritor J. R. R. Tolkien la tomó en sus libros sobre la Tierra Media como modelo para las Tierras Imperecederas, un lugar paradisíaco libre de preocupaciones donde unos pocos

Hada Morgana
Hada Morgana

elegidos iban a esperar la muerte. Los antiguos situaban las islas relacionadas con el más allá en los confines del mundo, porque nunca habían visto ninguna y se basaban en los relatos de hombres con mucha imaginación o credulidad extrema. También ha habido islas “reales” inexistentes, como la Rupes Nigra, una supuesta isla colosal hecha completamente de imán propuesta por el libro Inventio Fortunata, al parecer escrito en el siglo XIV, situada en el polo Norte. Por medio de su existencia se buscaba explicar porque las agujas de las brújulas siempre apuntaban para ese lugar. La isla Brasil (nada que ver con el país, simple coincidencia lingüística), también conocida como Branzilæ, O’Brasil, Brasile, Bracie, etcétera, tuvo su primera aparición en la mitología de Irlanda, al parecer situada frente a las costas de ese país, pero por más que se la busco, no se la pudo encontrar.

Sin embargo, para islas misteriosas, no hay nada como las que no son fijas. En los mitos gaélico- escoceses se habla de la isla Rocabarraigh, que solo aparecerá cuando el mundo esté por terminarse. Esta isla es original, porque aparecerá por tandas, y la última vez que aparezca, será cuando el fin ya se haya cumplido, pero en vez del clásico “uno, dos, y la tercera es la vencida”, esta isla aparecerá la cuarta vez. También está Buyan, en la mitología eslava, en

El Kraken
El Kraken

el medio del océano, hogar de tres hermanos, el viento Norte, el viento Este y el viento Oeste, que se la pasa dele aparecer y desaparecer. Pero para islas movibles, ninguna tan peligrosa como el monstruo de las creencias nórdicas Kraken, que era tan grande que los tripulantes de los barcos lo confundían con una isla y se arrimaban a él confiadamente, descubriendo muy tarde su error. Parecido pero con final distinto le ocurrió, según tradiciones cristianas, a San Brendan el Navegante, en su búsqueda de la Isla del Paraiso Terrenal. Él y sus compañeros de barco desembarcaron en una pequeña isla sin vegetación e intentaron celebrar la misa de Pascuas allí, pero al prender fuego, la isla se despertó, revelando que era en realidad un pez gigante llamado Jasconius, que luego, obediente a las ordenes de Brendan, lo arrimó a su destino.

Mario Martin
Escritor, ensayista.
Trenque Lauquen, Argentina.

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Mario Martin

Mario Martin

Escritor, ensayista. Trenque Lauquen, Argentina.

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