Einstein comprobado: detectan ondas gravitacionales

Cien años después de que Albert Einstein predijera la existencia de las ondas gravitacionales, un grupo de científicos ha confirmado su existencia por medio de la primera observación real.

Fue un anuncio muy anticipado que venimos siguiendo de cerca. Científicos del Observatorio de Ondas Gravitacionales concido como LIGO revelaron que sus detectores gemelos han escuchado el “timbreo” gravitacional producido por la colisión de dos agujeros negros a unos 400 megaparsecs de distancia de la Tierra.

“Señoras y señores, hemos detectado ondas gravitacionales”, dijo David Reitze, director ejecutivo del laboratorio del LIGO, en una conferencia de prensa en Washington DC esta mañana.

Uno de los agujeros negros tiene aproximadamente 36 veces la masa del Sol, mientras que el otro llega a las 29. Mientras giraban en espiral uno sobre otro se unieron en un remolino masivo de espacio tiempo con la masa de 62 masas solares, o al menos eso es lo que estima el equipo del LIGO. “Estas espectaculares observaciones son la confirmación de un enorme trabajo teórico, INCLUYENDO LA TEORIA GENERAL DE LA RELATIVIDAD DE EINSTEIN, que predijo las ondas gravitacionales”, dijo el famoso físico Stephen Hawking, desde la Universidad de Cambridge en Inglaterra.

Cuando son traducidas a un sonido audible, las ondas hacen un inconfundible chirrido, seguido de un “decrecimiento”, que es el patrón de la radiación de los agujeros negros unidos. El “volumen” de la señal grabada provee también una idea básica de cuándo sucedió esta unión: entre 600 millones y 1.8 billones de años atrás. El trabajo completo será publicado en una serie de presentaciones en el Jornal de Astrofísica.

Este descubrimiento abre el nuevo campo de la Astronomía de Ondas Gravitacionales, en el que los científicos escucharán estas mismas ondas para aprender más acerca de los objetos que pueden producirlas, incluyendo los agujeros negros, las estrellas de neutrones y las supernovas.

“Este es el primer paso de un avance mucho más grande y excitante” dijo Ilya Mandel, un físico teórico de la Universidad de Birmingham. Las ondas gravitacionales se unen a los rayos-Y, los rayos-X y las ondas de radio como parte de la “caja de herramientas que tenemos para comprender el universo”.

DETECCION DIRECTA

La Teoría General de la Relatividad de Einstein predijo que todo evento cósmico que provoque un disturbio en el espacio-tiempo con la suficiente fuerza debería producir ondas gravitacionales que se propagarían por el universo. La Tierra debería estar siempre “bañada” de estas ondas pero, para el momento de alcanzarnos, deberían producir disturbios casi indetectables.

En 1974, los físicos Joseph Taylor y Russell Hulse confirmaron indirectamente la existencia de las ondas gravitacionales observando flashes de radio emitidos por un par de estrellas de neutrones girando una sobre otra. Los cambios en el tiempo eran congruentes con las predicciones de Einstein que hablaban de cómo las ondas gravitacionales arrastrarían energía fuera del evento en sí mismo. Ese descubrimiento les valió el premio Nobel de 1993.

Sin embargo, al detección directa de las ondas tuvo que esperar a la “sensibilidad” alcanzada por LIGO, que puede detectar compresiones y expansiones del espacio tiempo que son tan pequeñas como una parte en 1022.

Activar los subtítulos abajo a la derecha. Video publicado por el MIT:

EN ARGENTINA TAMBIÉN SE TRABAJA EN EL DESCUBRIMIENTO

El Observatorio Astronómico de Córdoba respondió a  la alarma de detección de las ondas y exploro la región del cielo donde provinieron las ondas gravitacionales, según dice un comunicado que acaba de llegar a la redacción de La Señal.

En 2014 el Observatorio Astronómico de Córdoba firmó un memorandum de entendimiento con LIGO  para la detección de  las posibles contrapartes ópticas asociadas a las  emisiones detectadas de ondas gravitacionales a través del proyecto TOROS (Transient Optical  Robotic  Observatory  of the  South) cuyos instrumentos piloto  están ubicados en la Estación Astrofísica de Bosque Alegre y en el nuevo  Observatorio Astronómico del cerro Macón en la Puna Salteña.

El pasado 15 de septiembre TOROS recibió la alarma de la detección de ondas gravitacionales procedente de LIGO  y procedió en la búsqueda de su posible contraparte  óptica utilizando también el telescopio de 1.54 de diámetro, en galaxias  vecinas  en  la  zona de procedencia de las ondas gravitacionales, ya que la tecnología actual solo permite acotar una región relativamente extensa.

Los datos provistos por TOROS serán analizados juntos a los del resto de los observatorios que participaron del seguimiento de este histórico evento astronómico.

No resulta sencillo aventurar las consecuencias para la vida cotidiana de este descubrimiento. Sin dudas se inicia un nuevo capítulo para la astronomía, la de ondas gravitacionales, que posibilita  la detección de colisiones de  objetos compactos  tales como agujeros negros y estrellas de neutrones. Baste  recordar que las ondas electromagnéticas fueron a mediados del siglo XIX un desarrollo teórico, y que tiempo después posibilitó la radio, televisión, telefonía celular etc.

Con la detección de las ondas gravitacionales, un nuevo desafío se abre a la humanidad.

*Ampliaremos con entrevistas durante los próximos días.

Fernando Silva Hildebrandt
Director del ciclo La Señal (ciencia y misterios) y Ciencia y Misterios (la revista digital).
Redacción.
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Fernando Silva Hildebrandt

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