Rincón de Mike | Viaje al centro (parte 2)

Esto que somos: Una individualidad en un entramado paquete de información lumínica, vibratoria, radiante e inteligente, tiene una existencia previa a este momento presente, es decir, tenemos un antes, un ayer, un pasado.
Se hace evidente, que cierta ley que gobierna el comportamiento de los procesos, se comporta de una manera particular, o que guarda ciertos principios para realizarse. Uno de estos principios, es gradualidad y progresividad.
Es la manera en que se expresa el progreso, la evolución.
Nuestra naturaleza material, habla de nacimiento, crecimiento/desarrollo, y muerte; y esto es sólo un momento en el devenir de nuestra realidad.
Concurre a este momento material, la naturaleza sutil que somos, por lo que se avizora una alianza entre el principio material y este otro principio que por convencionalismos podríamos llamar espiritual.
Dentro del entramado, tiene fuerza de ley este otro principio: “Todo en el universo se eslabona y tiende a la Unidad”.
Para que dicha alianza exista, es necesaria la presencia de otro elemento o principio universal que sea intermediario entre la materia y el espíritu, y que es el que permite la necesaria gradualidad y progresividad expresada.
A éste intermediario, a falta de un nombre o definición mejor, lo denominaremos el gran unificador dinámico maleable, que se manifiesta en infinidad de formas, siendo algunas de ellas la electricidad, el magnetismo, la fuerza, la matriz de forma, etc., etc., y que de alguna manera, “impregna” todo lo que existe en una variadísima serie manifestativa infinita.

cosmomark2Dicho unificador hace también de intermediario entre la Esencia y la Substancia, tanto en lo macro como en lo micro.
Es el componente del impulso vital que anima la existencia de la vida, en una de sus formas, como el campo electromagnético animalizado o matriz de forma que se observa en el efecto Kirlian.
Algunos han definido esto como periespíritu, doble etérico, cuerpo astral, campo estructurador de la forma, modelo organizador biológico, etc.
Es difícil (y por qué no incomprensible), tratar de encontrar el principio de la existencia de nuestra individualidad.
En la proyección evolutiva, que permite que hoy seamos lo que somos, antes, debemos haber sido menos, y en la medida que avanzamos hacia atrás, menos aun, hasta llegar al mínimo elemento constitutivo, antes que molécula, antes que átomo, antes que partícula subatómica, antes que la menor expresión material, hasta llegar a lo más simple y sencillo. “cargado” de un impulso dinámico evolutivo en trayectoria espiralada ascendente.
Desde tal remoto orígen, fuimos evolucionando y complejizándonos.
Hemos debido pasar por todos los estadíos, conocidos y desconocidos del existir: principio existencial original simiente, onda, partícula, átomo, avanzando por la escala de los elementos, los minerales en todas sus formas, los vegetales, los animales, y más recientemente en la humanidad, en donde dicho principio se individualizó en la sumatoria de varios procesos colectivos, se hizo hombre en la materia, espíritu simple e ignorante en nuevas trayectorias de progreso.
En la Tierra, somos la expresión más avanzada de Humanidad, pero… existen muchas y variadísimas otras formas de Humanidad en el universo, por las que hemos de transitar, hasta que en algún momento, volvamos a sintetizarnos en una unidad mayor, y ésta en otra, hasta donde mi comprensión no alcanza.

Psicod&eacute (Medium)

De lo expuesto, se deriva además, que tenemos múltiples existencias seriales infinitas, que traspasan el Alfa y el Omega, pero que en lo que nos atañe, explica existencias anteriores (principio de la reencarnación), de menor a mayor.
Nuestra inmediata existencia anterior, es inferior a la actual, y a medida que vemos la trayectoria inversa, desdendemos de la humanidad a la animalidad, y aun más.
Por tal razón, nuestros hijos tienen impregnado el principio evolutivo de superarnos. Si así no fuera, en poquísimas generaciones volveríamos a la edad del mono, y la involución no existe más que como proceso de transformación de lo viejo en nuevo.
La dialéctica de existir se resume en: 1)-vida material (Tesis) a lo que se opone, 2)- la no vida o muerte (Antítesis), para confluir en un elemento superador, 3)- vida espiritual (Síntesis), y volver a empezar.
Esto es lo mismo que decir que tuvimos una vida material inmediata anterior, como individuo (juan Pérez), tuvimos un entramado vincular en donde realizamos la experiencia de las cosas sabidas desde lo teórico, manifestamos nuestras potencias de pensar, sentir y hacer, llegamos a nuestro proceso de extinción o muerte, e ingresamos en la vida inmaterial (espiritual).
Evaluamos, recordamos, reestructuramos, proyectamos y nos lanzamos a una nueva existencia, para ir desarrollando aquello que necesitamos como evolución. Perdemos la memoria consciente, pero mantenemos la individualidad, cambiamos el colectivo celular de órganos y sistemas pero conservando nuestro psiquismo, sentires, nuestras tendencias, modalidades, estructuras de la personalidad -en bien y en error-.
Así Juan Pérez es hoy José García, con otro cuerpo, pero similares necesidades de progreso, entramado en los mismos vínculos de antaño y más allá.
Nuestro verdadero existir, es el espiritual, es el que llevamos como trayectoria. de tanto en tanto experimentamos la existencia corpórea.
Sintéticamente, se explica ….¿de dónde venimos?, procuraremos adentrarnos en el siguiente proceso: ¿para qué estamos?
Continuará…

Miguel Angel Pumilla
Psicólogo Social
Co-conductor de La Señal (ciencia y misterios)
Investigador OVNI

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Miguel Angel Pumilla

Miguel Angel Pumilla

Psicólogo Social Co-conductor de La Señal (ciencia y misterios) Investigador OVNI

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