Dragones sobre el tejado | por Diego Alejandro Linx

Antes de interiorizarme en el mundo de los míticos dragones cuya afición comenzó desde mi niñez donde junto a los libros de aventuras mi imaginación volaba con los bestiales “lanzafuegos” que luego de vencerlos ya adentrándome en el  castillo podía rescatar a la princesa…

Dragón chino: cuerpo de serpiente, escamas de pescado, cuernos con dos ramas como los del ciervo, barba y grandes ojo.

Ya adulto ese mundo fantástico volvió a aflorar en mi automático cerebro  gracias al gran artista  argentino “Ciruelo Cabral”, por quien en sus pinturas y obras literarias volví a ponerme el yelmo y asir mi espada ya oxidada de mi juventud.

En el Museo Zuiryuji de Osaka, Japón, sobre un soporte de acrílico especial se encuentra una pieza arqueológica que es centro de atención de todo visitante. Laqueado en color oro, un pequeño loong (dragón chino) yace embalsamado a través de los siglos.

Cuentan las crónicas que este loong habría sido adquirido hace 370 años por un comerciante japonés a través de un contacto en China. Lo exportó a Japón y más tarde fue comprado por el samurái Bandai Fuji, un famoso coleccionista de la época. Después de su muerte, Fuji donó el dragón al Museo Zuiryuji, donde hoy puede ser apreciado por miles de personas.

CIRUELO CABRAL

De aproximadamente metro de longitud, el loong de Zuiryuji presenta el típico aspecto de un dragón chino: Cuerpo de serpiente, escamas de pescado, cuernos con dos ramas como los del ciervo, barba y grandes ojos. También posee tres garras (las dos traseras, más cortas), por lo que se deduce que debía ser un dragón de agua. Según su tamaño, los japoneses que no dudan de la autenticidad de la pieza dicen que se trata probablemente, de un loong bebé.

Dragón embalsamado que se encuentra en el Museo Zuiryuji.

A pesar de la escasa popularidad que tienen muchas leyendas antiguas, la existencia real de los loong ha sido un tema de discusión repetida en China a lo largo de la historia. Los documentos oficiales avalan cientos de avistamientos e incluso hubo contacto cercano con estos seres fantásticos.

Unos de los registros más lejanos sobre la aparición de loong sean los de la “Prefectura de Yongping”, en la Dinastía Qing. Según los registros, durante el verano de 1839 a.c, un loong  se cayó al río del Condado de Leting. Tenía muchas moscas por todo el cuerpo y la población levantó un techo de esteras para protegerlo del sol; constantemente tiraban agua sobre su cuerpo para que su piel no se secara y muriera. Tres días más tarde, durante una fuerte tormenta, el loong desapareció sin dejar rastro alguno…

En 1162 a. C., durante la Dinastía Song del Sur  se relata en otro archivo que otro loong fue hallado herido en la orilla del Lago Taibai. Tenía escamas, barba, un par de cuernos y aletas en la espalda. La parte de arriba era gris y su panza blanca. El olor fétido del animal podía sentirse a kilómetros de distancia. La población local lo cubrió con un techo de esteras y los funcionarios se hicieron presentes para realizar una especie de ceremonia. Después de una noche de tormenta, el loong desapareció misteriosamente, dejando como única evidencia de su caída un profundo surco en el suelo.

Según el “Registro Tang”, en el año 874 a. C., un loong gris cayó en el Condado de Tong. Tenía alrededor de 30 metros de largo, incluyendo una cola plana que era tan larga como la mitad del cuerpo. Su boca medía unos seis metros de longitud. También tenía cuernos, escamas de pez y patas ubicadas debajo del estómago cubiertas por una especie de membrana roja. Debido a una herida en su garganta, el loong murió de forma inmediata.

Foto del esqueleto de un dragón,periódico chino en 1930

Quedó registrado que en abril del 345 a. C.,que dos loong, uno blanco y uno negro fueron avistados mientras jugaban en la zona de Longshan. El Rey Yan llevó a toda su corte a una distancia de 200 pasos de donde se hallaban los loong y realizó una ceremonia de reverencia. Tras considerar la aparición de los loong como una señal celestial de buena fortuna, ordenó de inmediato una gran amnistía, una medida que no se solían tener sin tener una razón de mucho peso.

De acuerdo con una leyenda, durante la Dinastía Han del Este, 219 a. C. se erigió un templo en Wuyang después de que un dragón amarillo apareciera y se quedara en la ciudad por nueve días.

Pero no todo queda en antiguos registros. Aunque la aparición de dragones era un asunto que se daba más frecuente en la antigüedad, muchos testigos modernos dicen haber visto y hasta fotografiado a estos esquivos seres.

Y me pregunto si estos son guardianes de otra dimensión de otros cielos viven en zonas inaccesibles para nosotros, muchos los vieron e inclusos ufólogos serios en vigilias ovni fotografiaron estas figuras semejantes y por  que nó, a “dragones”

Tal vez el fantástico mundo de Ciruelo Cabral sea tan real como nosotros…

Dragón capturado volando entre las nubes en el cielo del Tíbet.
Fotografía tomada el 22 de junio de 2004, se pueden indentificar lo que serían dos gigantescos dragones por encima de los Himalayas.

En agosto de 1944, el pueblo entero del condado de Fuyu -a lo largo del río Songhua- se reunió en la playa para ver a un dragón negro que fenecía. Yen Dianyuan, un testigo que aún vive contó que aquel dragón tenía alrededor de siete metros de largo y un diámetro de tres. Parecía una víbora con 4 patas, con escamas de cocodrilo y siete u ocho barbas gruesas y duras; su cara era igual a la de los loong que aparecen en los grabados.

En el verano de 1934, el diario local “Sheng Jing” reportó sobre la caída de un loong en la región de Yingkou. El extraño dragón débil y se retorcía de dolor en el suelo. No podía abrir sus ojos, su cola estaba doblada y su cuerpo empezó a secarse y descomponerse. Después de veinte días, el cadáver apareció en la boca del Río Liaohe, emitiendo un fuerte olor. Bajo su vientre se veían cuatro garras y en el lugar donde cayó quedó un pozo de 17,18 metros de largo por 7,8 metros de ancho. El evento causó gran alboroto en el pueblo y la gente habló mucho tiempo sobre el asunto.

Ya aproximándose a nuestra época el 4 de agosto de 2000, inmediatamente después de una fuerte lluvia, el pueblo Hei Shan (Montaña Negra) en la Provincia de Shandong se vio envuelto en una niebla espesa. Nubes negras llenaron el cielo de una forma en que la gente nunca había visto antes. Un joven lugareño que había salido para observar este peculiar fenómeno se topó con dos loong iguales a los de las pinturas, uno blanco y uno negro. Se lanzó a correr despavorido mientras alertaba al pueblo y en poco tiempo, toda la gente, incluidos funcionarios y policías se hicieron presentes. La policía intentó controlar a la multitud hasta que el loong blanco se levantó y levantó vuelo. Hubo un campesino de más de 70 años que recordaba casos anteriores dirigió a un grupo de jóvenes en la tarea de mantener mojado al loong que permanecía impávido en el suelo, entonces levantaron un pequeño techo de estera sobre el animal y se lo roció constantemente con una manguera, de modo que el agua goteaba entre las grietas del tejido sobre su cuerpo. A fines de agosto de ese año-como si se hubiera bloqueado la información- no pudo saberse nada más del caso… como siempre el ya tan obvio ocultamiento.

El 18 de septiembre de 2000- alrededor de las 18 horas- otro misterioso caso tuvo lugar en la ciudad de Fusong, provincia de Jilin. Al pie de la montaña, en el comienzo del ocaso, los pobladores del noroeste de la ciudad dijeron haber visto una “luz extraña en el cielo “ que cambiaba de color paulatinamente. Poco después, un gran loong apareció acercándose, hasta el punto en que la gente pudo apreciar con detalle su boca y sus garras. Durante el espectáculo- que duró unos veinte minutos- el dragón a veces flotaba y a veces permanecía inmóvil. En un momento determinado, la luz poco a poco se volvió de color rojo oscuro y el dragón se desvaneció gradualmente…

En el zodíaco chino, el loong es el único de los doce animales que no convive a simple vista con los humanos. Pero igualmente se lo solía considerar tan real como los otros once y no son pocos los que creen que vive en dimensiones alternas. Por eso, aparecen fugazmente y desparecen sin dejar huellas.

Hoy por hoy, la gente es más propensa a considerar que no existe lo que no ve y a dudar de las señales del Cielo antes que evocar las historias antiguas. Como consecuencia, el dragón fue poco a poco ganando fama de animal “mítico”. Sin embargo, grabados ancestrales no solo en China sino de los nativos en Sudamérica daban cuenta de una “serpiente emplumada” que pertenecía al orden de las deidades. Además, la imagen del loong no es un producto de leyendas exageradas acerca de grandes cocodrilos, sino que ya era representada en pinturas y esculturas tan antiguas como la civilización que surgió a orillas del Río Amarillo.


Las Terrazas de Arroz

En los arrozales , norte de Guilin en la provincia de Guangxi se encuentran las Dragón Backbone Terraces, que junto a las de Yuangyan en el sur de Yunnan son las más famosas y fotogénicas de China, con miles de turistas recorriendo la zona constantemente -especialmente en primavera, cuando las terrazas de arroz están inundadas y reflejan el cielo. Es una excursión muy recomendada, pudiendo llegar desde Guilin o Yangshuo, o incluso con más tiempo desde Nanning, para pasar el día recorriendo el valle. Eso sí, que nadie se espere encontrar auténtica tradición, aquí todo ha sido reformado por y para el turismo, y lo que antes eran aldeas de etnias minoritarias hoy son pequeños parques temáticos en los que ver un show de “cómo era aquí la vida antes”, comprar recuerdos y probar la comida local.  ¿  Sabrán los turistas de los históricos avistamientos de Dragones en el lugar?…


Semejanzas del dragón chino y el dragón occidental 

Aunque el vocablo “dragón” es utilizado indistintamente para referirse a seres mitológicos de Oriente y Occidente, es raro encontrar similitudes entre el dragón chino y el occidental. De hecho, ambos son animales completamente diferentes, asociados solo por el nombre occidental.

En China, la denominación para el dragón chino y el dragón occidental es distinta, correspondiendo al primero el nombre “ 龍” , pronunciado como “loong”; para quienes están mínimamente familiarizados con la escritura china (no es mi caso), el pictograma mismo ya da una señal de magnificencia.

El loong y el dragón occidental no solo se diferencian en su anatomía, sino que su carácter y lo que representan en las diferentes culturas es casi antagónico.

La figura del dragón occidental corresponde a la de un reptil alado de gran tamaño, con cuello largo, alas de murciélago, cuernos triangulares, dientes filosos y una cola cuya punta parece una flecha.

Su aspecto es muy similar al de un dinosaurio jurásico, excepto que tiene la capacidad de volar y escupir fuego. Aunque con ciertas variaciones en la literatura, el dragón occidental siempre fue visto como la representación del mal, siendo mencionado incluso en textos cristianos como la manifestación de Lucifer.

Generalmente, los dragones occidentales son reconocidos por protagonizar historias donde son guardianes de tesoros o aterrorizan a las personas. En las mitologías griega, nórdica y germana, aquellos que mataban a un dragón se convertían automáticamente en héroes.

En el extremo opuesto, el loong transmite bondad y sabiduría. Su forma física recuerda a la de una gran serpiente, pero con características secundarias de otros animales: barba, ojos de langosta, cuernos de ciervo, hocico de buey, bigotes de bagre, melena de león, escamas de pez y garras de águila. La mezcla de estas características significa que el loong es el rey de los animales.

Según las diferentes interpretaciones o subespecies, algunas características físicas pueden variar; como el número de dedos, que puede ir desde cinco (únicamente los emperadores podían usar un loong así como emblema) a cuatro, tres, dos o ninguno.

La historia del loong chino es tan antigua como la civilización que lo venera. Su simbolismo lo ha llevó a ser intérprete de cientos de historias fantásticas en las que se lo emparenta con los emperadores.

Entre sus virtudes se destacan la grandeza, el poderío, la bondad, la sabiduría, la pureza y la divinidad. También es representativo del carácter yang o masculino y posee una gran cantidad de poderes divinos.

Al loong siempre se le han atribuido poderes fantásticos. Aunque no posee alas, puede volar y nadar, y tiene gran influencia sobre el clima.

A pesar de su gran tamaño físico, los loong aparecen sólo esporádicamente y desaparecen en un instante, escondiéndose en mares, ríos, nubes o montañas. Además, suelen moverse en otra dimensión espacial, fuera del campo visual de los humanos.

“El loong” es representativo del carácter yang o masculino y tendría una gran cantidad de poderes divinos

Para los antiguos chinos, el loong es un ser divino responsable de fabricar las lluvias, llamar al viento, a las nubes o al sol. Su poder sobre todo aspecto hidrológico era innegable. Tenía dominio sobre mares, ríos y cascadas, en los que solía materializarse con distintas formas… un mutante.

En épocas de sequía o inundación, era tradición llevar una ofrenda al templo del loong y pedirle que restaure las condiciones normales. Los avistamientos declarados durante el curso de la historia fueron siempre en momentos de lluvia o tormenta.

Algunos de aquellos que creen en la existencia de este animal divino, presumen que durante su trabajo de generar las lluvias, a veces les ocurren accidentes con relámpagos que les causan heridas y hacen que caigan en esta dimensión.

Quien sabe amigo lector si un dia tendras que desenvainar tu vieja espada para defender tu reino?

Desde los dragones de la tierra media de Tolkien hasta el vencido y derrotado dragón de el  santo SanJorge, muchos fueron plasmados por el arte y la mitología, ahora tal vez le toque a la ciencia descifrar el enigma.

 

Diego Alejandro Linx
Amante de la astronomía y de la ovnilogia
———————————–
Estudiante de Periodismo en Eter Comunicaciones

Comenta esta nota...

Diego Alejandro Linx

Diego Alejandro Linx

Amante de la astronomía y de la ovnilogia ----------------------------------- Estudiante de Periodismo en Eter Comunicaciones

Un comentario sobre “Dragones sobre el tejado | por Diego Alejandro Linx

  • Mario Luis Martin
    el Enero 2, 2017 a las 1:57 pm
    Permalink

    Muy buena nota, muy completa. Me encantó 🙂

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *