Mitología | Loki, uno de los que fastidian a los jefes

En todas las familias, siempre hay una oveja negra. Sacando esas frases de optimismo de bolsillo que dicen que hay que ser la oveja negra, hay casos en que las ovejas negras son las más problemáticas del lote, y terminan creando inconvenientes en el resto de la majada.

La hija de Loki
La hija de Loki

Como un ejemplo de ovinos oscuros, tenemos al dios nórdico Loki (en estos tiempos en boca de todos por las películas de superhéroes de las que es el villano, aunque estaría mejor si hicieran una adaptación de sus leyendas), al que también se lo conoce como “herrero mentiroso”, “dios de la mala suerte”, “el astuto”, “mago de las mentiras”… Podría decirse que no le hacían buena prensa, porque más que negra, es una oveja gris oscura, es dañino, pero no del todo, porque muchas veces ayuda a reparar los desbarajustes que fabrica. Los orígenes de las leyendas de este personaje no están muy claros. Según algunas fuentes, no es un dios, sino un ser mitológico venido a más, ya que no tiene culto o seguidores. Algunas teorías postulan que es un espíritu del fuego por su aspecto benigno/maligno, pero puede deberse a una confusión del nombre Loki con la palabra “logi” fuego, además de que no usa ese material mucho más que sus otros compañeros de mitología. No se sabe demasiado bien si Loki era pariente directo de los dioses o solamente aceptado en su familia mediante una ceremonia con sangre, como se da a entender en la Edda Lokasenna, eso varía según las fuentes. Lo que sí se sabe fue que tuvo descendencia, primero con la giganta Angrboda, con quien tuvo al lobo Fenrir, a la serpiente Jormungard, y a la diosa Hella, la patrona del Inframundo (sería interesante investigar esa genética tan diversa, quizás el sodero era un lobo o una serpiente –chiste muy malo-) y luego se casó con la diosa Sigyn, con quien tuvo dos hijos.

Busto de Loki

Loki tuvo muchas aventuras con los dioses, varias de ellas causadas por sus desmanes, pero siempre podía repararlas. Una vez rapó dormida a Sif, la esposa de Thor, y para disculparse, hizo que los enanos, excelentes artesanos y orfebres, además de fabricar una peluca de oro para la rapada, construyeran un jabalí de oro llamado  Gullinbursti y el barco Skíðblaðnir para Freyr, el hermano de la diosa Freya, la lanza Gungnir y el anillo Draupnir para Odin, y un regalo para Thor, el famoso martillo Mjolnir, de gran maza y poca manija. En otra ocasión, los dioses no querían cumplir el trato que tenían con quien construía las murallas del Asgard, porque a cambio pedía a la diosa Freya, la Luna y el Sol, y además les parecía sospechosamente rápido como las construía. Amenazaron a Loki con una muerte horrible si no hacía algo para detenerlo (sospechaban que también tenía algo que ver en eso), entonces el dios se convirtió en una yegua y distrajo al caballo del constructor, que no pudo concluir con el trabajo, se enfureció, y se reveló como un gigante, enemigo de los dioses, que rápidamente lo mataron. En cuanto a Loki, su idea originalmente solo era correr delante del caballo para distraerlo, pero, por decirlo de alguna manera, el caballo fue más rápido… y unos meses después, Loki regresó al Asgard con un potrillo de ocho patas que obsequió a Odin, quien le puso el nombre Sleipnir. En otra ocasión, quizás un poco más jocosa, los gigantes robaron el martillo de Thor, y pidieron como rescate a la diosa Freya (una fijación con esa deidad, los gigantes). Pudieron recuperar el martillo, pero para eso, Loki disfrazó de Freya al dueño del Mjolnir.

Antigua representación de Loki
Antigua representación de Loki

Las travesuras de Loki aumentaron en peligrosidad, y por a o por b, los dioses siguieron soportándoselas, sin embargo, hubo un hecho que terminó de pudrirlos. La diosa Frigg, madre del dios Balder, había hecho jurar a todas las cosas del mundo que no harían daño a su hijo, por lo cual, en todas las reuniones los dioses se divertían arrojándole cualquier sarta de objetos, porque ninguno le hacía nada. En cuanto Loki averiguó que su madre no había creído necesario hacer jurar al muérdago, fabricó un dardo con una rama de ese árbol, concurrió al Thing (lugar donde los dioses celebraban las reuniones) y engañó al hermano ciego de Balder, llamado Höðr e hizo que le arrojase el dardo, matando así al susodicho. Los dioses se enfurecieron y comenzaron a darle caza (claro que antes de la persecución, intentaron que Balder resucitase, pero no lo lograron, nuevamente a instancias del dios dañino). Cuando al fin lo atraparon, también habían apresado a Narfi y Váli, los dos hijos que había tenido con Sigyn. Un tantito sádicos los dioses, convirtieron a Váli en un lobo y lo hicieron matar a su hermano. Luego amarraron a Loki a unos bloques de piedra con las entrañas de su hijo convertidas en hierro, y arriba le colocaron una serpiente gigante de cuya boca goteaba un veneno hirviente que lo lastimaba. Su esposa Sigyn aliviaba ese tormento atajándole las gotas de veneno con un cuenco, pero cada tanto este se llenaba y a la diosa no le quedaba otra que ir a tirarlo por ahí, así que el líquido caía sobre la cara de  Loki haciéndolo estremecerse, siendo esta la explicación que le daban los escandinavos a los sismos. Según las leyendas, el dios iba a soportar ese tormento hasta el día del Ragnarok, momento en el que rompería sus cadenas, encabezaría las fuerzas del mal contra los ejércitos del Valhalla, y terminaría matándose mutuamente con el dios Heimdall.

Mario Martin
Escritor, ensayista.
Trenque Lauquen, Argentina.

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